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De cómo actuar como un Campeón de Europa.

Posted in Actualidad on mayo 30, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

El F.C. Barcelona es el nuevo Campeón de la competición de clubes más prestigiosa del mundo. Lo logró de forma brillante, sacando una vez más su mejor fútbol y anulando las opciones del contrario. Su rival, el Manchester United, siempre estuvo lejos, a pesar de lo que dijera el marcador, por no saber crear peligro y, sobre todo, por no haber demostrado nunca una idea para desarticular la maquinaria del Barça. Y es que el equipo de Pep Guardiola jugó todo el encuentro a placer, resaltando esto como un elogio a los “blaugranas”, aunque además pueda ser cuestionable el planteamiento de Sir Alex Ferguson. El United debiera haber hecho algo más, sin duda, pero el juego desplegado por el Barça tiene eso: te hipnotiza, te embelesa y cuando estás a su merced, te aniquila, sin posibilidad alguna de reaccionar.

Pedro Rodríguez hacía el primer gol de la noche.

En lo que al juego se refiere, el partido transcurrió como acostumbra cuando el Barcelona está presente, desde hace ya tres años. Los primeros minutos sirvieron para entrar en calor y tantear la concentración del adversario. El Manchester gozó de un par de llegadas y hasta le disputó la pelota a los “culés”. Pero eso sólo fue durante diez minutos. Después, los fundadores del “tiqui-taca” se hicieron dueños de la posesión y ya mandarían en la totalidad del encuentro. En el minuto 15, Pedro ya daba el primer aviso. Poco más tarde, sería Villa quien rematara en dos ocasiones prácticamente seguidas. Y al filo de la media hora de juego, el Barcelona abrió la cuenta goleadora cuando Pedro envió al primer poste la pelota tras recibir un magnífico pase de Xavi Hernández al espacio. El Barça era amo y señor en aquel momento y, aunque apenas 5 minutos más tarde Wayne Rooney empatara el partido, la sensación era de que, más tarde o más temprano, los barcelonistas sentenciarían la final. De hecho, una nueva aproximación estuvo a punto de adelantar al Barça justo antes del descanso, si Messi hubiera llegado al remate.

Rooney anota el del empate, un gol que les mantenía con vida.

Los instantes de reflexión y descanso no variaron en nada el desarrollo del encuentro. Daniel Alves, metía el miedo en el cuerpo a la afición de los “red devils” con una nueva ocasión tras la reanudación, en el minuto 52. Casi de forma consecutiva, en el 53, Messi recibe la pelota de Iniesta, en zona de tres cuartos, y engancha un chut que hace imposible la estirada de Van Der Sar (guardameta de gran trayectoria que se retiraba en una noche difícil). Gol y 2-1 en el marcador. El partido estaba en manos de un sólo equipo y no lo dejaría escapar. Unos minutos más tarde, en el 68, Villa sentenciaría con un golazo por la misma escuadra que cerraría un resultado histórico para una noche histórica. A partir de ahí, el United se sabía perdedor y Alex Ferguson trató de cambiar las cosas con la incorporación de Nani y de Paul Scholes, aunque era demasiado tarde.

Leo Messi, designado hombre del partido por la UEFA.

A partir de entonces, quedaba ya disfrutar de la fiesta y llegaría también la hora de los homenajes. El capitán Carles Puyol saltó a jugar los últimos minutos y éste, a su vez, tendría después el detalle más bonito de la noche. Una vez finalizado el encuentro, sería el francés Abidal (quien superara un cáncer recientemente), el que recogiera el trofeo y lo elevara, para orgullo de los barcelonistas, al cielo londinense. Así, se ponía el punto y final a una nueva edición de la Champions y, por otro lado, el punto y seguido en la vida de un personaje que, como la del Barça, sigue creciendo ante las adversidades.

El Barça celebrando un nuevo título europeo.

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De cómo ganar 4 Champions y erigirse Rey de Europa

Posted in Actualidad on mayo 26, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

Ya está aquí. Ya ha llegado el momento de conocer al nuevo campeón de Europa. Muchos han sido los equipos que han intentado llegar hasta Londres, incluido el campeón vigente, el Inter de Milán que, por cierto, ha sido una sombra de lo que demostró la temporada pasada. Pero sólo dos clubes, el F. C. Barcelona y el Manchester United, podrán regalarle a sus hinchadas la experiencia de una final, y luchar así, por conseguir el que sería el cuarto título continental para ambas entidades.

Se enfrentan el mejor representante posible del fútbol inglés y el mejor también, con permiso del Real Madrid, que ya anda al acecho, del fútbol español. Los mejores equipos de las dos mejores ligas. Y en Wembley, el nuevo Wembley en realidad, que acogerá por sexta vez la final de este torneo. Se espera un espectáculo a la altura del cartel anunciado.

El nuevo estadio de Wembley inaugurado en 2007.

Para alcanzar el triunfo ambos entrenadores podrán contar con sus mejores futbolistas y, por tanto, alinear sus respectivos onces de gala. No obstante, cabe especular con la posibilidad de que Sir Alex Ferguson realice alguna variación táctica para contrarrestar el juego del medio campo “blaugrana o, incluso, que utilice a uno de sus futbolistas para eliminar exclusivamente la figura de Leo Messi. Por su parte, pese a que tengan el alta médica, ni Puyol ni Abidal se encuentran en buena forma, y eso es motivo suficiente para que a Pep Guardiola, su defensa le quite el sueño. Habrá duelo, por tanto, en la estrategia de dos de los mejores entrenadores del mundo.

Wayne Rooney controlando un balón.

Sin embargo, son los futbolistas quienes saltarán al césped el próximo sábado 28 de mayo; los que podrán llevar a la práctica lo estudiado en los días previos; los verdaderos protagonistas que demostrarán si son o no capaces de vencer en semejante empresa. Y en eso no cabe duda de que hay calidad de sobra: emana de las figuras de Giggs o el “Chicharito” Hernández, de Xavi o de David Villa, del eterno Scholes o de la magia de Iniesta, de Ferdinand o Piqué en defensa y de sus estrellas Rooney o Lionel Messi. 

Otro aspecto a tener en cuenta es el escenario del encuentro. Aunque se desplacen a Londres, los “diablos rojos” juegan como en casa, en un estadio que conocen a la perfección y con más de media grada de su parte. Pero el Barça continúa siendo favorito, a tenor de los elogios que la prensa internacional sigue atribuyéndole por su fútbol.

A menos de 72 horas, todo está dispuesto para que las aficiones disfruten de una noche inolvidable de fútbol y grandes emociones, si el volcán islandés Grimsvötn permite que estén presentes.

Imagen del volcán que mantiene en vilo el viaje de miles de aficionados.

El Barça se clasifica para la final de Wembley en otro partido extraño

Posted in Actualidad on mayo 6, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

Por fin terminó esta especie de duelo eterno en el que se han convertido los enfrentamientos entre Madrid y Barcelona. Y lo hizo con un partido similar al resto. Con mucho menos fútbol del que ambos pueden ofrecer a la grada y una dosis más de polémica arbitral, alimentada por los errores del colegiado y la actitud de algunos profesionales que, otra vez más, volvieron a creer que el fin justifica los medios.

Sobre el terreno de juego pudimos disfrutar de algunos minutos de asedio por parte de los blaugranas, representados en la figura de Lionel Messi (hoy por hoy más determinante que CR7), que tiró en tres ocasiones desde fuera del área, secundado por los remates de Busquets o Villa. En total, llegaron a exigir en el primer tiempo hasta en cinco ocasiones los servicios del mejor guardameta del mundo, Iker Casillas. Queda confirmado que el Barcelona, respaldado por su público y con la tranquilidad que le proporcionaba el resultado de la ida, estaba siendo mejor, dentro de la mediocridad en la que se han desenvuelto los dos equipos durante toda esta ronda de enfrentamientos.

Sin embargo, y eso es algo que hace pensar que el Barça no esté tan bien para la final del día 28 de mayo, esta vez tampoco fueron capaces de adelantarse en el marcador. El Madrid, dejando de lado el debate sobre su imagen, insistía en una solidez defensiva que, aderezada con un poco de atrevimiento como el que hubo en la final de copa, hacía soñar a los aficionados con la remontada. Pero la tensión del partido y los nervios del resultado trocaron en indignación recién comenzada la segunda parte. Nuevamente un fallo arbitral (esta vez era de Bleeckere) perjudicaba al Real Madrid y sesgaba en un instante las opciones blancas de voltear la eliminatoria. Justo después del descanso dejó de señalar una falta al borde del área de Piqué sobre Ronaldo, que acabaría con un disparo cruzado del “Pipa” Higuaín al fondo de las mallas. Pero el belga vio una falta inexistente de Cristiano a Mascherano propiciada por la caida de éste tras la acción anterior.

Las pocas oportunidades que le quedaban al Madrid se esfumaron cuando, en el minuto 53, Pedro finalizaba en gol un pase maravilloso de Iniesta que se coló entre la defensa blanca. 1-0,resultado que se igualaría con el gol de Marcelo diez minutos más tarde tras un disparo de Di María al poste.

Pero este duelo merece un análisis más profundo de lo que sea capaz de reflejar un resultado. En lo futbolístico y en lo extradeportivo también. Hay que decir que la diferencia existente entre los dos conjuntos a comienzo de la presente temporada se ha reducido considerablemente. Algo que será bueno para el espectáculo en los próximos enfrentamientos. Se podrá o no admirar el sistema táctico utilizado por Mourinho, o discutir si el juego del Madrid está a la altura de su historia, pero es innegable que los blancos han acertado con la forma de bloquear el estilo del Barça tan bien interpretado por los de Guardiola. Han acertado con el modo de hacer que los partidos sean competitivos.

Esta sucesión de clásicos se salda con un título de Liga para el F.C. Barcelona (merecido), una Copa del Rey para el Real Madrid (justa también), y una eliminatoria que, al margen de situar al Barça en la final de Wembley y al Madrid eliminado, deja en el ambiente una rivalidad tan grande como no se recuerda.

Desde hace algunos años, en los que el Barcelona ha logrado acortar distancias con la consecución de algunos títulos frente el Real Madrid,disputan por lograr ser el mejor equipo del mundo de fútbol. Pero este constante ambiente de crispación lleva consigo algunas consecuencias. Ha aparecido un cierto fanatismo en los aficionados que transforma a una amplia mayoría en antimadridistas o antibarcelonistas primero, y culés o merengues después. De esto han sido partícipes los entornos de ambos clubes, con sus declaraciones altisonantes o fuera de tono y, sobre todo, la prensa, que ha experimentado una radicalización desmedida, de un tiempo a esta parte, con la que parecen dejar claro a que grupo pertenecen y, sobre todo, a cual no, con el ánimo de ganar lectores o, en mi opinión, de captar adeptos.

Sólo queda esperar a que las aguas se calmen, se diriman los contenciosos que hay en manos de la UEFA, y que para cuando vuelvan a encontrarse, allá por el mes de agosto, todo esté más tranquilo. Porque tal vez no puedan vivir juntos pero de lo que no hay duda es de que se necesitan porque son tan grandes que, quieran o no, alimentan la leyenda de su enemigo.

De cómo en el mejor partido del mundo de fútbol puede uno ver de todo menos fútbol

Posted in Actualidad on abril 29, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

El técnico portugués en rueda de prensa al finalizar el encuentro

¿Por qué? Esa misma pregunta se hacía José Mourinho anteanoche al finalizar el encuentro en el Santiago Bernabéu. Todos nos hacíamos, en realidad, esa pregunta por algún motivo. Algunos aficionados no comprendían por qué el colegiado alemán Stark castigó con tarjeta roja una infracción que el reglamento contempla como amarilla. Ni por qué se es tan severo con algunas infracciones y no tanto con otras tales como entradas furtivas y a destiempo (Arbeloa y Marcelo) o lesiones fingidas (Busquets, Pedro y Alves).

Otros, en cambio, eran incapaces de entender por qué el Real Madrid no salió a presionar al rival muy arriba y desde el principio, como sucediera recientemente en la final de la Copa del Rey, que tan buen resultado le daría. O por qué un equipo como el F.C. Barcelona, que “vive” de la pelota, se ve impotente con ella en los pies “simplemente” porque su contrario se encierra en defensa.

Una de las imágenes en las que no se aprecia contacto

Sobre el juego hay poco que decir. Un equipo al que le había ido bien esperar otros días tanteaba a su oponente, el cual no tenía prisa en dar el primer paso. Y así, sabedores de lo que se jugaban, todo hay que decirlo, ofrecieron una actuación muy por debajo de sus posibilidades que encareció considerablemente el valor de las entradas. Apenas unos remates lejanos que exigieron alguna mano de Casillas y la buena colocación de Valdés. Mucho ruido y pocas nueces… Hasta el minuto 60 en el que Pepe pugna con Daniel Alves por un balón dividido y comete falta por juego peligroso. Roja y a la ducha. Y el entrenador a la grada también por protestar.

O lo que es lo mismo, fin al plan de “Mou” anti-barça con el que los blaugranas no habían conseguido marcar en 270′, y dos goles de Messi, el segundo en slalom marca de la casa, que dejan las invitaciones para la final en el buzón de “Can barça”.

Messi celebrando su gol 53 de la temporada

Ciertamente, es indemostrable que el Barcelona hubiera ganado igualmente con o sin la expulsión de Pepe, o que Mourinho realmente fuera a lanzarse al ataque en el último tramo del partido con la incorporación de Kaka’, como él mismo dijo. Pero tan difícil de probar es eso como el hecho de que si, por un momento, la pelota hubiera desaparecido del campo, los jugadores de ambos equipos seguirían a estas horas repartiéndose “leña” y montando un escándalo.Y es que esa es la sensación que le queda a alguien que haya asistido a este “espectáculo” que, por esta vez, lejos de escribirse con letras mayúsculas ha de hacerse entrecomillado.

…Y los sueños, sueños son

Posted in Actualidad on abril 29, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

No ha finalizado aún la eliminatoria de semifinales pero la aventura del Schalke 04 toca a su fin. El Manchester United venció el martes 0-2 en Genselkirchen y devolvió a la realidad al conjunto alemán a base de hacerse dueño del partido y disponer de las mejores ocasiones. No tuvo pocas, además, si recordamos las tres que tuvo el “Chicharito” Hernández, otra más de su capitán Ryan Giggs y un gol, bien anulado, de nuevo del futbolista mexicano. Todo ello en la primera parte.

Wayne Rooney anotando el 0-2 de disparo raso con la pierna derecha

El Schalke, por entonces, se mostraba inoperante, incapaz de mantener la pelota un instante e hilvanar una sola jugada. Solamente un remate lejano de Jurado, una falta chutada por Farfán y un tiro raso de Escudero, crearon peligro a Van der Sar. Y Raúl, inédito. No fue su noche y todo hace prever que se despedirá de su competición preferida la semana que viene, en “el teatro de los sueños”.

Tal y como se encontraba el partido, los “diablos rojos” no podían desaprovechar la ocasión de ganar y, prácticamente, sentenciaron la eliminatoria, y hayaron el acierto de cara a portería que se les había negado durante el primer período. En dos minutos, los que transcurren del 67′ al 69′, primero Giggs tras pase de Wayne Rooney al espacio y, más tarde, el propio Rooney que, a pase de “chicharito”, marcaba también desde dentro del área, cerraron un marcador que, salvo sorpresa, deja al United esperando rival español para la final de Wembley.

Dos leyendas del fútbol saludándose tras el partido

De cómo decidir quién es más grande cuando los que se enfrentan son el mejor equipo del mundo y el más laureado de la historia

Posted in Actualidad on abril 26, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

No es fácil predecir en estas líneas quién tendrá el privilegio de jugar la final de Wembley del 28 de mayo. Sobre todo cuando el Real Madrid ha sido capaz de poner en duda la hegemonía del Barcelona en el fútbol continental. Su victoria en la Copa del Rey, que por trabajada no deja de ser brillante, muestra la distancia real de estos dos conjuntos: mucho menor que la reflejada en el 5-0 del mes de noviembre. Las diferencias son muchas, sí. Uno, utiliza el balón como nexo de unión entre su juego y la grada; el otro, levanta a la gente de sus asientos a base de exhibir fuerza y velocidad en cada jugada. El Barça viene de dominar el fútbol; rotundamente. El Madrid, de verse desplazado a un papel secundario en el que ni sabe vivir ni se reconoce.

Cristiano celebrando el gol y, prácticamente, el título.

Piqué mostrando la "manita" ante los aficionados.

Pero la opinión pública ha cambiado el gesto. Resulta que se encontró con un partido vibrante, con intensidad, empuje, orgullo, casta, y fútbol. Sobre todo fútbol. Y resulta, además, que los aficionados lo vieron cuando la pelota viajaba en las dos direcciones. Estoy seguro de que el cien por cien de los aficionados que siguieron el partido esa noche sabía que iban a ver espectáculo, pero dudo mucho que una amplia mayoría, incluidos algunos madridistas, creyera que el Madrid iba a estar a la altura. Es verdad que el Barcelona ha encontrado en Guardiola la versión mejorada del creador de su estilo, el mítico Johan Cruyff. Y también es cierto que La Masía está ante la mejor hornada de canteranos que tuvo nunca, sean catalanes o no. Pero enfrente se encuentra el Real Madrid que, de la mano del portugués Mourinho, y con la llegada de grandes estrellas, entre este año y el pasado, pretende recuperar el lugar que por historia le corresponde.

Con el Campeonato Nacional de Liga para los azulgranas y la Copa del Rey para los blancos, comienza el último y definitivo enfrentamiento. Un tercer acto que hallanará o empedrará el camino, pero que solamente  será una vez más el “partido del siglo”.

La otra plaza para entrar en la final se la disputarán el Schalke 04 y el Manchester United en lo que parece una semifinal desnivelada, al menos a priori. De los “diablos rojos” se puede decir que estaban en el ramillete de favoritos a ganar esta Champions el verano pasado y que han cumplido con las espectativas. Del Schalke, que ya están más lejos de lo que ningún aficionado “minero” imaginaba y que, por sorprendente, no deja de ser un equipo peligrosísimo capaz de dejar en el camino al Campeón de Europa goleándole en su propia casa. Cabe destacar, además, que se enfrentarán dos conjuntos que han ganado todos sus partidos en casa (los alemanes) y que no han recibido un sólo gol fuera de su estadio (los ingleses). Habrá que permanecer atentos al orden táctico que sea capaz de mantener el Schalke ante los Rooney, Chicharito, Nani y compañía, así como al contragolpe que practica el conjunto alemán, contando, por supuesto con dos de los mejores guardametas del panorama internacional, Van der Sar y Neuer, aunque cada uno en un extremo de su carrera deportiva. Y por último, merece mención especial la figura de dos futbolistas: Raúl González y Ryan Giggs, que dignifican este deporte cada vez que saltan al terreno de juego. Dos hombres que, lejos ya de sus mejores días, viven en una especie de tiempo extra en el que siguen devorando minutos y disfrutando de cada ocasión como si de un par de juveniles se tratara.

De cómo los favoritos se ven antes de tiempo y el Schalke quiere hacer historia

Posted in Actualidad on abril 22, 2011 by Alberto Martínez Ibáñez

Ya está servido el duelo más esperado. El Real Madrid y el F. C. Barcelona se verán las caras en semifinales de la Copa de Europa. Tras la más que probable victoria del Barça en el Campeonato Nacional de Liga y el reciente triunfo del Real Madrid en la final de la Copa del Rey, ambos conjuntos se enfrentarán por la competición más prestigiosa, llegando a jugar hasta cuatro veces en, apenas, 18 días. La ronda anterior que jugaron ante Tottenham Hotspur y Shakhtar Donetsk, respectivamente, se entendía como un trámite por parte de la prensa de nuestro país, tras conocerse el resultado del sorteo. Pero era un escollo que había que superar.


En el estadio Santiago Bernabéu, los blancos resolvieron la eliminatoria con un contundente 4-0; producto del buen juego realizado y, también, de las facilidades que proporcionó la temprana, aunque justa, expulsión  de Peter Crouch tras dos entradas a destiempo, que dejaría a los “spurs” en inferioridad con mucho partido por delante. El Madrid desplegó un gran fútbol, por calidad y por cantidad, llegando a chutar hasta en 38 ocasiones. Se pudo disfrutar del mejor Adebayor desde su llegada a Chamartín, anotando los dos primeros goles, de cabeza, al rematar sendos saques de esquina. El tercero sería obra de Ángel Di María, de bellísima factura, mediante un zurdazo cruzado desde el borde del área a la misma escuadra; inapelable. Ronaldo, por otro lado, no faltaría a su cita con el gol y cerraría el marcador al empalmar una pelota enviada al segundo palo por Ricardo Kaka’.

La historia del Barça no fue distinta. Recibía a su rival en el encuentro de ida y, aunque sufriera algunos sustos en el primer tiempo, acabó endosando al Shakhtar Donetsk un tranquilizador 5-1. La goleada la hizo posible una vez más, el juego preciosista de los de Guardiola y una clara superioridad, muy por encima de la que presuponía el técnico horas antes del partido. Marcaron Iniesta, Alves, Piqué, Keita y Xavi, pero fue el jugador maliense quien firmó el mejor gol de la noche con un disparo espectacular desde larga distancia que haría imposible la estirada del guardameta Pyatov.

Para la vuelta quedaba el placer de jugar sin presión, o sin más responsabilidad de la necesaria para evitar algún disgusto poco probable, y disfrutar de lo que supone verse en semifinales jugando ante la afición del rival. Madrid y Barça se lo tomaron en serio y, además de plantear un encuentro en el que volvieron a ser mejores que sus oponentes, vencieron por idéntico resultado: 0-1, que serviría para que sus estrellas Ronaldo y Messi, afinaran su puntería de cara a lo que les espera.

La otra semifinal la jugarán el Manchester United, único representante que queda del genuino fútbol inglés en la presente edición, y el Schalke 04 alemán, que ha llegado más lejos que nunca con el ex-madridista Raúl González Blanco en sus filas. A tenor de lo vivido en cuartos de final, el United sencillamente fue mejor. En Stamford Bridge los “diablos rojos” hicieron uso de un juego práctico del que sacaron partido con un solitario tanto de Wayne Rooney. El Chelsea disparó más veces, llegó con más peligro a la portería contraria, pero no marcó. La falta de acierto del Chelsea y, en especial de Fernando Torres, que comienza a enervar a la grada, permitió que el conjunto de Ser Alex Ferguson llegara a su estadio con una ventaja que no despreciaría.

En “el teatro de los sueños” ocurrió más de lo mismo, o peor aún: el conjunto de Carlo Ancelotti ni siquiera planteó batalla. El United jugó a placer, defendiendo con tranquilidad su posición de favorito e incluso incrementando su ventaja, con goles de “Chicharito” Hernández primero, y Park después, cuando dispuso de ocasiones. En el Chelsea, sólo los arreones de Didier Drogba, que salió de refresco tras el descanso en sustitución de Torres, mantuvieron el partido vivo. Otra eliminación, otro año más en el que se desvanece el sueño del magnate ruso Roman Abramovich de llevar al Chelsea a lo más alto del fútbol europeo.

Finalmente, la última plaza la ocupará el Schalke 04, que alcanza por vez primera una semifinal de la Copa de Europa. Y lo hace por la puerta grande después de eliminar al vigente campeón, el Inter de Milán, con un rotundo y sorprendente 2-5 en San Siro y otra victoria por 2-1 en Gelsenkirchen. Los “neroazurri” comenzaron marcando por mediación de Stankovic desde el círculo central cuando sólo habían transcurrido 25 segundos. Pero el Schalke igualó el encuentro con un gol de Howedes. Volvió a adelantarse el Inter con gol de Milito, y se repitió la historia con un tanto de Edú para el conjunto alemán. Todo ello en la primera parte. Sin embargo,tras el tiempo de descanso ya no tendrían acierto los italianos y el Schalke aprovecharía para rematar a su contrincante. Raúl haría su gol número 71 en Europa y pondría por primera vez a su equipo por delante, un gol en propia puerta ampliaría la renta y un segundo tanto de Edú dejaría el definitivo 2-5 en el marcador. En el campo de los “mineros”, el eterno 7 regalaría un aguanís a la grada al borde del descanso tras el cual marcaría el gol de la sentencia en la eliminatoria. Más tarde empataría el encuentro el Inter de Milán con gol de Motta, y a diez minutos del final, de nuevo Raúl, daría una asistencia a Howedes que daría finalmente la victoria en el partido al conjunto alemán.